martes, 6 de enero de 2015

Como una Fina Lluvia de Cuadrántidas


Si detrás de cada palabra
se escondiera sencilla la caricia
tan solo el candor de un sentimiento puro
capaz de humedecer tus pupilas.

Si cada uno de los versos aquí reunidos
fuera testigo de la veneración que suscita
la sola presencia de tu nombre
desprendiéndose de mi boca.

Como quien musita una oración
que responde a la conmemoración
de la presencia del eco de tu ansiada fragancia
resonando en cada una de las paredes
que delimitan mi circunstancia.

Como un torrente de agua bendita
que viene a enmudecer mi alma rendida
ante los designios de este algoritmo
que tiende esta luna de miel hasta el infinito.

Retumbando con tenues aromas primaverales
por todos los majestuosos pedestales
donde voy a rendirte pleitesía
para celebrar en cada amanecer
verte reinar con ese resplandor
que siempre me deslumbró,
llenando mi ser de alegría
con esa fina lluvia de cuadrántidas
que se desprenden en cada una de tus sonrisas.

Y los suaves truenos de esta tempestad
que reside en el fondo de los cajones
donde estallan los motivos de nuestros corazones.

Esos mismos que laten a un mismo son
cuando alunizo en tus brazos
entrelazando la misma respiración
en este hogar compartido
donde ya no nos limita la piel.

Con esa conocida sed
de volver a juntar nuestros labios
para besarnos y desaparecer...




...de este lado del tiempo
y renacer en el paraíso 
que juntos construimos
al otro lado del silencio
para ser los protagonistas
de un mismo sueño.

                                                                                              josé ángel

jueves, 11 de diciembre de 2014

MAnos Planchitas


Hay en tu alarmante belleza
una clara nota de distinción
que siempre me trae de cabeza
sin la menor explicación,
para pillarme indefenso
y por sorpresa
dibujando la frágil estructura
de un arrugado corazón.


Cada vez que cierro los ojos
me visita sin invitación
tu incombustible silueta,
es entonces...
cuando recorro tus aristas
y me siento malabarista
al descubrirte protagonista
del perpetuo imperio 

que preside mi deseo.

Donde reinas con benevolencia
y extiendes el algodón de tu voz
para brindarme tu indulgencia
rociándome con el agua bendita
que, pálida y serena, precipita
mi espontánea evaporación.


Mientras mi alma se da a la fuga
el calor de tus manos planchitas
va desdibujando las arrugas
recomponiendo la estructura
de mi agitada respiración
que flota ausente y resplandeciente
en el inagotable manantial 

de tu infinita dulzura.

Donde habitan 
las laboriosas luciérnagas
que se ocupan de restablecer
en cada nuevo amanecer
la caricia de tu sonrisa
que ya se ha hecho 

ama, dueña y señora 
por gobierno propio
de los estandartes 

de mi memoria.

Para disolver
sin el menor esfuerzo
los límites de esta fisonomía
que se rinde a la magia divina
del clamor de tu sedimento.

Que me recorre como un relámpago
para convertirse en luz y cimiento,
con el que bordar mis pupilas
en las lindes de tu cuerpo.


Y descubrir...
cómo tus labios letales
son capaces de robarme el aliento
para pillarme indefenso
y por sorpresa,
vertiendo el peso del sustento

del clamor de tus besos licuantes
por entre los cauces de mis sueños.


                                         
                                         José ángel

martes, 7 de octubre de 2014

La Palabra Liviana


Siempre...
se inclinó la balanza
del lado del que pende
el sentimiento más puro
de la palabra amor.

Mientras...
el otro platillo repleto
de palabras livianas,
nunca fue capaz de encontrar
el peso del acento
del verdadero sentido
que mueve mi corazón.

Es así
que en un mismo día
he muerto y he resucitado.

Es curioso,
que todo parezca un sueño
cuando he sido yo mismo
quien tantas veces haya firmado
mi acta de defunción.

Abajo justo al lado
de donde yace humilde
el último latido
de quien te pide perdón.

                            José ángel..)